El reciente incidente ocurrido en el ducto de transporte de gas natural operado por Transportadora de Gas del Perú (TGP) no solo generó una interrupción significativa en el suministro de gas natural, sino que también puso en evidencia las vulnerabilidades estructurales, operativas y regulatorias del sistema energético nacional, reabriendo el debate sobre la seguridad energética, la resiliencia de la infraestructura crítica y la capacidad del país para gestionar contingencias sobre un recurso estratégico para la economía, como lo es el gas natural. En este contexto, el pasado 3 de marzo de 2026, el Dr. Arturo Vásquez Cordano, Director de Investigación y Profesor Principal de la Escuela de Posgrado GĚRENS, fue entrevistado por el periodista Nicolás Lúcar de Radio Exitosa. Asimismo, en la misma fecha, el diario Gestión publicó el artículo titulado “Sin gas: desde taxis y camiones hasta generadoras, los rubros que ya sienten el golpe”.
En ambos medios se recogieron las declaraciones del Dr. Vásquez, quien realizó un análisis integral de las causas del incidente, sus impactos económicos inmediatos y las deficiencias estructurales del marco energético que han conducido al país a una situación de desabastecimiento. A continuación, se sistematizan los principales argumentos y conclusiones desarrollados en dichas intervenciones.
1. El incidente en Megantoni y sus complicaciones logísticas
El evento que dio origen a la restricción de abastecimiento de gas natural se produjo de manera imprevista el 1 de marzo, alrededor de las 11:00 a. m, en el kilómetro 43 del ducto de transporte de gas, ubicado en el distrito de Megantoni, provincia de La Convención, región de Cusco. Al respecto, el Dr. Vásquez explicó que la fuga de gas generó una intensa llamarada, denominada flare en la industria de hidrocarburos, lo que obligó a la paralización inmediata del suministro por estrictos criterios de seguridad operativa. Cabe destacar que los sistemas de cierre automático del ducto se activaron de manera oportuna, evitando que la deflagración derivara en un incidente de mayor magnitud.
Si bien este sistema de transporte se caracteriza por altos estándares de seguridad y no se registraba un evento con presencia de fuego de esta naturaleza desde hace aproximadamente veintiún años (la tasa de confiabilidad del ducto de transporte ha superado históricamente el 99%), las labores de contención y reparación han experimentado retrasos significativos. Ello obedece, principalmente, a las complejas condiciones climáticas de la zona, marcadas por intensa nubosidad y fuertes precipitaciones propias de la temporada en la selva, que dificultan severamente las operaciones logísticas, el movimiento de equipos de reparación mediante sistemas helitransportados y los trabajos de ingeniería. En este contexto, y considerando la persistencia del riesgo asociado al fuego, el Ministerio de Energía y Minas emitió la Resolución Viceministerial N° 004-2026-MINEM-VMH[1], mediante la cual estableció un plazo de catorce (14) días para la ejecución de las reparaciones necesarias en el área afectada.
2. Racionamiento y un severo impacto económico
La paralización del transporte de gas natural ha obligado al Estado a activar un esquema de racionamiento, conforme a lo dispuesto en la resolución viceministerial vigente para escenarios de escasez. En este contexto, el Dr. Vásquez señaló que, con el objetivo de evitar la interrupción del suministro a los hogares, resulta imprescindible administrar de manera racional el gas natural remanente que permanece almacenado en los cerca de 700 kilómetros de ducto (linepack[2]) que abastecen a las regiones de Lima e Ica.
El impacto de esta contingencia es sumamente crítico para la economía:
- Sectores priorizados: El esquema de racionamiento ha priorizado el abastecimiento a los hogares, pequeños comercios, PYMES, hospitales y servicios de salud, así como al transporte público masivo que opera con gas natural vehicular (GNV), a fin de asegurar la continuidad de los servicios esenciales.
- Pérdidas económicas: Se estima que la interrupción del transporte de gas natural y líquidos estaría generando pérdidas económicas diarias que oscilan entre 200 y 300 millones de dólares. Los taxistas y transportistas particulares que usan GNV tendrán que asumir un costo mayor al pasar a usar gasolina en sus vehículos duales[3].
- Impacto en industrias y generación electricidad: Las industrias sujetas a racionamiento se han visto obligadas a utilizar combustibles alternativos de mayor costo para mantener sus operaciones, mientras que el sistema eléctrico ha logrado sostener el suministro mediante el uso de centrales térmicas duales que puede utilizar combustible diésel (denominadas plantas de “reserva fría”) y el respaldo de la generación hidroeléctrica.
3. La deuda del Estado: Proyectos de redundancia y seguridad energética abandonados
De acuerdo con el Dr. Vásquez, la crisis actual es el resultado de una falta de responsabilidad histórica del Estado en la promoción de proyectos orientados a la redundancia energética y a la confiabilidad del suministro de gas natural. En la práctica, el país carece de alternativas logísticas ante contingencias debido a la no ejecución de iniciativas estratégicas claves promovidas en su momento por el Estado, entre las que destacan las siguientes:
- El proyecto LOOP Selva. Entre los años 2010 y 2011 se planteó la construcción de un ducto paralelo de más de 100 kilómetros, cuyo objetivo era reducir la dependencia de una única vía de transporte de gas[4]. Sin embargo, esta iniciativa fue absorbida por el proyecto del Gasoducto Sur Peruano (GSP) durante la administración Humala, lo que derivó en su terminación por falta de cierre financiero debido a la ocurrencia del caso Lava Jato en el año 2017 y, luego, en su abandono por el Estado desde el 2018 durante cerca de una década.
- Proyecto – Sistema de Abastecimiento de LNG para el Mercado Nacional. Otra alternativa considerada fue el desarrollo, bajo la modalidad de asociación público-privada (APP), de un terminal marítimo de importación de gas natural licuado (GNL) que consistía en una planta de regasificación y en un tanque de almacenamiento de 130,000 m3 de este combustible que se localizaría al sur de Lima. La ejecución de este proyecto, que fue impulsado por el Ministerio de Energía y Minas y Proinversión, hubiera permitido importar GNL en escenarios de emergencia (ver la Ilustración 3‑1)[5], replicando esquemas utilizados por países como Colombia. No obstante, la iniciativa no llegó a concretarse en el año 2013, dejando al sistema sin una fuente alternativa de abastecimiento de gas natural en caso de contingencias en el transporte troncal de gas natural.
Ilustración 3‑1 – Proyecto Sistema de Abastecimiento de LNG para el Mercado Nacional

Fuente: ProInversión.
4. Investigación y tareas pendientes
De cara a la determinación de responsabilidades, el Dr. Vásquez enfatizó que Osinergmin, junto con un auditor internacional independiente, deberán realizar una investigación exhaustiva para establecer si el incidente del ducto fue consecuencia de un problema de gestión de mantenimiento o si respondió a un evento fortuito asociado a causas naturales.
Asimismo, señaló que los mecanismos de compensación derivados de las fallas en el suministro deberán resolverse conforme a las condiciones establecidas en la Ley de Concesiones Eléctricas y en los términos previstos en los contratos de concesión de TGP, así como en los contratos que se han suscrito con los consumidores de gas natural.
Es importante subrayar que el evento ocurrido en el kilómetro 43 del ducto de transporte de gas natural constituye, en sí mismo, una contingencia operativa de carácter puntual y transitoria, cuya resolución técnica se encuentra acotada a un horizonte de corto plazo, conforme a los procedimientos de seguridad, reparación e investigación actualmente en curso. En condiciones normales, este tipo de incidentes —si bien disruptivos en el corto plazo— no deberían derivar en efectos sistémicos prolongados sobre el abastecimiento energético nacional.
No obstante, la magnitud de los impactos observados trasciende el hecho puntual del accidente y revela limitaciones estructurales más profundas del sistema energético nacional, particularmente la ausencia de redundancias, alternativas logísticas y mecanismos de resiliencia que permitan absorber este tipo de eventos sin recurrir a esquemas severos de racionamiento. Es en este contexto donde el análisis del episodio adquiere relevancia estratégica, no por el incidente en sí, sino por las lecciones que deja en materia de seguridad energética y planificación de infraestructura crítica de gas natural.
La Escuela de Postgrado GERENS ha alertado de esta situación de fragilidad del sistema energético peruano en otro artículo en el año 2025, el cual se encuentra disponible en el siguiente enlace: ¿Crisis Energética en el 2025? El Impacto del Gas Natural en el Perú – Gerens
Finalmente, este episodio pone de relieve la necesidad de que la seguridad energética se consolide como un eje prioritario de discusión en la agenda de política pública y de desarrollo de infraestructura del país, a fin de prevenir futuras contingencias y fortalecer la resiliencia del sistema energético nacional.
Lima, 9 de marzo de 2026.
Dirección de Investigación.
Escuela de Posgrado GĚRENS.
Para más detalle de las notas periodísticas donde se recogen las declaraciones del Dr. Arturo Vásquez, pueden consultarse ver los siguientes enlaces:
- Diario Gestión. (2026). Sin gas desde taxis y camiones hasta generadoras: los rubros que ya sienten el golpe. Recuperado de (consultado el 3 de marzo de 2026): https://gestion.pe/economia/sin-gas-desde-taxis-y-camiones-hasta-generadoras-los-rubros-que-ya-sienten-el-golpe-de-la-para-del-ducto-de-tgp-noticia/
- Radio Exitosa. (2026). Incendio durante fuga del gas de Camisea es «inusual», advierte exviceministro de Energía. Recuperado de (consultado el 3 de marzo de 2026): https://www.exitosanoticias.pe/actualidad/incendio-durante-fuga-gas-camisea-inusual-advierte-exviceministro-energia-n170121

De acuerdo con el análisis del Dr. Arturo Vásquez, el evento consistió en una fuga imprevista de gas natural y posterior llamarada ocurrida el 1 de marzo en el kilómetro 43 del ducto de TGP en Megantoni, lo que obligó a paralizar inmediatamente el suministro por seguridad operativa, con la finalidad realizar reparaciones. Elaboración: Dirección de Investigación, EPG GERENS, con asistencia de Google Gemini – Nano Banana.



[1] Para mayor información de la Resolución Ministerial N°004-2026-MINEM revisar el siguiente enlace: https://www.gob.pe/institucion/minem/normas-legales/7800498-004-2026-minem-vmh
[2] De acuerdo con el Dr. Vásquez, el linepack es un concepto operativo del sistema de transporte de gas natural y se refiere a la cantidad de gas que queda almacenada dentro del propio ducto, gracias a que el gas se transporta a alta presión. Debe tenerse en cuenta que un gasoducto no es solo un “tubo por donde pasa gas”, sino que funciona también como un gran reservorio temporal. Al aumentar la presión del gas dentro del ducto, se puede “empaquetar” más gas en su interior; al reducirla, ese gas se va liberando hacia los usuarios. Ese volumen de gas comprimido dentro del ducto es lo que se llama linepack.
[3] Puede consultarse el artículo, “Evaluación del impacto económico de las interrupciones en el transporte de gas natural en el Perú”, publicado por la Dirección de Investigación de la EPG GĚRENS disponible en: https://repositorio.gerens.edu.pe/handle/20.500.12877/52
[4] La ficha del proyecto propuesto por TGP se encuentra disponible en el siguiente enlace: http://gasnatural.osinerg.gob.pe/contenidos/uploads/GFGN/Proyecto-Loop-Selva.pdf (último acceso: 09/03/2026).
[5] Para más información sobre el proyecto, puede revisarse el siguiente enlace: https://www.investinperu.pe/proyectos-concluidos/proyectos-concluidos-detalle/?A255 (último acceso: 09/03/2026).




