El pasado 6 de febrero de 2025, el Dr. Arturo Vásquez Cordano, Profesor Principal y Director de Investigación de la Escuela de Postgrado GĚRENS, y ex viceministro de Energía, participó de un panel titulado «El futuro energético en el Perú: Equilibrando la explotación de combustibles fósiles y la transición hacia energías renovables» organizado por Perú Energía y Prensa Grupo. Durante su intervención, abordó los principales desafíos y oportunidades del sector energético peruano, enfatizando la importancia de un enfoque pragmático y adaptado a la realidad del país.
¿Cómo compatibilizar el desarrollo de energías renovables con la producción de los combustibles fósiles? ¿En qué áreas podrían ser más beneficiosos desde el punto de vista económico, político o estratégico? ¿Cuál es la posición del Perú en esta geopolítica de la energía?
El Dr. Vásquez destacó que el Perú es un país privilegiado en términos de recursos energéticos, contando con una diversidad de fuentes que incluyen hidrocarburos, energía hidráulica, solar, eólica y geotérmica. A lo largo de su historia, el desarrollo energético del país ha estado ligado tanto a combustibles fósiles como a fuentes renovables. Desde la explotación de petróleo en Zorritos en 1863 hasta el emblemático proyecto Camisea, el gas natural ha desempeñado un papel crucial en la matriz energética nacional, proporcionando una fuente confiable y relativamente económica para la generación de electricidad e industrialización del país.
En los últimos años, las energías renovables no convencionales, como la solar y la eólica, han cobrado protagonismo debido a avances tecnológicos y la reducción de los costos de generación. Sin embargo, el Dr. Vásquez advierte que es un error considerar la transición energética como un proceso de sustitución abrupta de los combustibles fósiles. En su lugar, propone un enfoque estratégico e inteligente que permita integrar todas las fuentes de energía de manera complementaria, asegurando confiabilidad en el suministro eléctrico sin comprometer la estabilidad del sistema.
En este contexto, subrayó que las energías renovables no son una panacea. Tecnologías como la solar y la eólica dependen de condiciones climáticas, lo que introduce un factor de intermitencia en el suministro de electricidad. Esta variabilidad puede generar desbalances en la red si no se cuenta con mecanismos de respaldo adecuados. En este contexto, el gas natural juega un rol fundamental al proporcionar flexibilidad operativa, permitiendo cubrir la demanda en momentos en que las fuentes renovables no pueden generar suficiente energía.
El Dr. Vásquez también señaló que algunos países han enfrentado problemas significativos debido a una transición energética desordenada. Citó los casos de Chile, España y Alemania, donde una integración acelerada y sin planificación de renovables ha ocasionado desafíos en la estabilidad del suministro y ha generado sobrecostos para los consumidores. Estas experiencias deben servir de aprendizaje para el Perú, evitando decisiones apresuradas que puedan comprometer la seguridad energética del país.
Para el Perú, la estrategia debe centrarse en diseñar un sistema energético confiable y diversificado. Esto requiere una política de largo plazo que fomente la incorporación progresiva de fuentes renovables sin descuidar el papel clave del gas natural y otras tecnologías emergentes. En este sentido, la energía nuclear y la geotérmica podrían desempeñar un rol estratégico en la futura diversificación de la matriz energética nacional.
El Dr. Vásquez mencionó el caso de China, país que ha logrado avances significativos en el desarrollo de la fusión nuclear, y el de Corea del Sur, que ha implementado estrategias diversificadas combinando gas natural, energías renovables y energía nuclear. Sin embargo, en contraste con estos países, el Perú carece de un plan nuclear a largo plazo, lo que podría limitar su capacidad de generar energía confiable y de bajas emisiones en el futuro. Además, la energía geotérmica, una fuente renovable con la ventaja de proporcionar generación estable sin depender del clima, sigue sin un plan de desarrollo concreto en el país. A pesar de contar con importantes yacimientos geotérmicos, especialmente en la región sur, su explotación ha sido relegada por falta de incentivos y una visión estratégica clara para promover la inversión en exploración de recursos geotérmicos.
Desde el punto de vista económico y de innovación, ¿Cómo podría ordenarse la matriz energética y promover el desarrollo económico y el emprendimiento?
El Dr. Vásquez enfatizó la importancia de abordar problemas estructurales que afectan el medio ambiente, tales como la deforestación, la economía ilegal y el uso ineficiente de los recursos naturales. Sostuvo que, si bien la transición energética es un tema crucial, el verdadero impacto ambiental en el Perú proviene de sectores como el transporte, la agricultura y el cambio de uso del suelo, los cuales generan emisiones significativamente mayores que la generación eléctrica, que ya es relativamente limpia debido a la alta participación de fuentes hidroeléctricas y de gas natural en la matriz energética (la generación eléctrica contribuye con menos del 6% de las emisiones totales del país de acuerdo con los datos del Ministerio del Ambiente).
Desde esta perspectiva, el Dr. Vásquez destacó la necesidad de un enfoque integral que combine políticas de sostenibilidad con soluciones tecnológicas innovadoras. Para ello, propuso varias líneas de desarrollo que podrían fortalecer la seguridad energética del país y reducir su impacto ambiental sin comprometer el crecimiento económico:
- Redes inteligentes y big data: La digitalización del sector energético es clave para mejorar la eficiencia y estabilidad del sistema. Tecnologías como la inteligencia artificial (IA) permiten optimizar el suministro de electricidad en tiempo real, prever picos de demanda y gestionar la integración de energías renovables de manera más eficiente.
- Eficiencia energética: Más allá de generar más energía, el desafío es utilizarla de manera óptima. El Dr. Vásquez abogó por fomentar el uso de medidores inteligentes y plataformas digitales que permitan a los hogares y las industrias monitorear y reducir su consumo energético.
- Movilidad sostenible: El sector transporte es uno de los principales emisores de gases de efecto invernadero en el Perú. En este sentido, el Dr. Vásquez propuso impulsar el gas natural vehicular (GNV) y el gas licuado de petróleo (GLP) como combustibles de transición mientras se desarrolla una infraestructura robusta para la electrificación del transporte. Sin embargo, advirtió que la masificación del vehículo eléctrico en el país requeriría inversiones significativas en infraestructura de carga, lo que implica repensar la planificación urbana y fortalecer el sistema de distribución eléctrica.
- Almacenamiento y respaldo energético: Uno de los mayores desafíos de las energías renovables es su intermitencia. Para garantizar un suministro estable, es fundamental desarrollar tecnologías de almacenamiento avanzadas. El Dr. Vásquez mencionó el potencial de las baterías de nueva generación, el almacenamiento térmico y el hidrógeno verde y azul como soluciones viables. Asimismo, resaltó la captura y almacenamiento de carbono como una estrategia complementaria para mitigar emisiones en sectores difíciles de descarbonizar.
- Fomento de la petroquímica: Más allá de su uso en la generación eléctrica, el gas natural podría aprovecharse como insumo para el desarrollo de una industria petroquímica nacional. Según el Dr. Vásquez, invertir en este sector permitiría transformar el gas en productos de alto valor agregado, como fertilizantes, plásticos y otros derivados, generando empleo y diversificando la economía. Sin embargo, advirtió que la viabilidad de este desarrollo dependerá de una planificación estratégica y de la estabilidad del marco regulatorio.
- Consultoría en transición energética: Dada la creciente demanda de soluciones sostenibles, el Dr. Vásquez identificó una oportunidad en el desarrollo de servicios de consultoría especializada. Expertos en transición energética podrían asesorar a empresas en la adaptación a nuevas regulaciones, implementación de tecnologías limpias y estrategias de reducción de emisiones. Este campo no solo generaría empleo altamente calificado, sino que también ayudaría a alinear al sector privado con los objetivos de sostenibilidad del país.
Conclusiones
El Perú debe adoptar una política energética equilibrada y realista, basada en sus propias condiciones y potencialidades en lugar de replicar modelos de otros países sin un análisis crítico. La estrategia debe garantizar la confiabilidad del suministro energético, minimizando los impactos económicos sobre la población y evitando distorsiones en el mercado. Para lograrlo, es fundamental incorporar la innovación y la tecnología como ejes centrales de la transformación del sector, lo que no solo optimizará el sistema energético, sino que también abrirá nuevas oportunidades de emprendimiento y desarrollo económico sostenible.
Asimismo, se requiere una mayor coordinación en la formulación de políticas públicas para evitar decisiones fragmentadas o desordenadas que puedan generar sobrecostos, reducir la competitividad del sector energético y comprometer su sostenibilidad a largo plazo. Un enfoque integral, que combine inversión en infraestructura, regulación eficiente y estímulo a la diversificación energética, permitirá al Perú avanzar hacia un sistema más robusto, confiable y alineado con sus necesidades económicas y sociales.
Lima, 28 de enero de 2026
Dirección de Investigación
Escuela de Posgrado GĚRENS
Para más detalle de la presentación ver el siguiente:
https://www.youtube.com/watch?si=Uj22_NvU_eqfKnw_&v=rzUoVKYqeic&feature=youtu.be






