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La seguridad energética como motor del desarrollo en el Perú

En el marco de la conferencia “Perú Energía 2026”, llevada a cabo en Lima el pasado 18 de junio de 2026, se llevaron interesantes exposiciones y paneles de discusión con expertos que se enfocaron en analizar principales desafíos económicos y regulatorios para la seguridad energética del Perú. El objetivo principal radicó en determinar las estrategias para transformar los abundantes recursos energéticos en un suministro confiable y asequible, capaz de impulsar la industrialización, el desarrollo del sector minero y el crecimiento económico sostenido.

En este contexto, el Dr. Arturo Vásquez Cordano, Profesor Principal y Director de Investigación de la Escuela de Postgrado GĚRENS, y ex viceministro de Energía, participó como moderador del panel “La importancia de la seguridad energética para el desarrollo económico y la competitividad del Perú”. El panel estuvo conformado por destacados expertos del sector hidrocarburos: Artur Mujamed, Gerente Comercial de Olympic Perú, María Julia Aybar, VIcepresidenta de Hunt Oil Company, Enrique Martinez, Gerente Senior de nuevos negocios y relaciones institucionales de Transportadora de Gas del Perú, Luis Miguel Castilla, ex ministro de Economía y Finanzas.

Durante su intervención, el Dr. Vásquez mencionó que ningún país puede alcanzar el desarrollo sin garantizar un suministro de energía que sea abundante, confiable y asequible. El Dr. Vásquez subrayó que la industrialización, el avance del sector minero y el crecimiento económico sostenido en el Perú dependen intrínsecamente de una transformación energética eficaz. A pesar de contar con amplios recursos, el país enfrenta el desafío de aprovecharlos para que la energía deje de ser una restricción y se convierta en una realidad promotora de competitividad de cara al periodo de gobierno 2026-2030. A continuación, se resumen los principales puntos discutidos durante el conversatorio realizado en esta sesión.

 

  1. La barrera de la competitividad y los costos regulatorios

Para el Dr. Vásquez, el problema de abastecimiento interno y el crecimiento proyectada de la demanda eléctrica, que será impulsada la ejecución progresiva de una cartera de proyectos mineros de más de 60,000 millones de dólares, ya no es una discusión meramente sectorial, sino un asunto macroeconómico de largo plazo.

Uno de los principales obstáculos radica en la falta de competitividad económica que sufren las empresas energéticas, particularmente las petroleras, para operar en el país. El Dr. Vásquez advirtió sobre dos grandes barreras:

Por consiguiente, el Dr. Vásquez destacó la necesidad de recuperar el dinamismo en la exploración y desarrollo de nuevas reservas de hidrocarburos mediante una visión estratégica a largo plazo.

En el ámbito regional e internacional, se evidenció que la competitividad del sector energético peruano se encuentra en clara desventaja. Mientras que los países sudamericanos como Argentina, mediante el impulso de megaproyectos como Vaca Muerta, así como Colombia y Brasil, logran atraer inversiones extranjeras significativas, el Perú carece de las condiciones necesarias para captar dicho capital internacional. Esta falta de competitividad para atraer inversión de riesgo dificulta severamente la exploración y el aprovechamiento de recursos en el subsuelo que, de explotarse, podrían multiplicar las reservas actuales y atender la creciente demanda de los sectores productivos.

  1. Infraestructura descentralizada

Un concepto fundamental respaldado y promovido por el Dr. Vásquez es el de la «adición energética», en contraposición a una mera política de sustitución de fuentes. En este sentido, el Dr. Vásquez detalló cómo debería estructurarse y gestionarse la matriz energética peruana en un contexto de transición energética:

Sin embargo, el Dr. Vásquez enfatizó que esta diversificación se ve mermada por serias deficiencias en el transporte y la logística. Sostuvo que es importante planificar la creación de infraestructura, como gasoductos y sistemas de almacenamiento a nivel regional, para lograr una verdadera descentralización. Sin energía a costos competitivos, resulta imposible que las empresas consideren el desarrollo de nuevas plantas industriales en las provincias.

Asimismo, se enfatizó que la infraestructura energética debe desarrollarse bajo estrictos criterios de eficiencia y planificación estratégica por parte del Estado. La provisión de energía a costos competitivos constituye una ventaja insustituible para sostener la viabilidad de la expansión industrial y permitir que el sector minero duplique su producción ante la creciente demanda global. En consecuencia, contar con una infraestructura energética eficiente garantizará la estabilidad del suministro energético.

  1. El potencial del norte y la estabilidad macroeconómica

 

Durante el panel, el Dr. Vásquez mencionó que la costa norte del Perú destaca por su vasta actividad económica reflejada en su manufactura, desarrollo urbano y agroexportación. No obstante, señaló que esta zona atraviesa una crisis energética debido a problemas y congestiones de las líneas de transmisión que encarecen severamente los costos de la electricidad. Ante este escenario, consideró obligatorio que las limitaciones que frenan el desarrollo del norte se incluyan prioritariamente en la agenda energética del próximo gobierno, permitiendo así poner en valor el gas natural que aún queda por explotar en la región.

Asimismo, el Dr. Vásquez relacionó directamente la seguridad energética con la estabilidad macroeconómica. Advirtió que sacar de la ecuación económica la explotación de petróleo y gas genera un riesgo fiscal inminente. Sin el dinamismo de estas industrias, el Estado no solo pierde confiabilidad energética, sino que se priva de recursos fundamentales, como el canon, los cuales son estrictamente necesarios para financiar los presupuestos de los gobiernos subnacionales.

Complementando esta advertencia sobre los ingresos subnacionales, el Dr. Vásquez destacó que la condición del Perú como importador neto de combustibles exacerbará la vulnerabilidad macroeconómica frente a la volatilidad de los mercados internacionales. La falta de una oferta interna segura y predecible obliga al Estado a destinar cuantiosas sumas a fondos de estabilización de precios y exoneraciones, acumulando un costo fiscal que ha superado los 30,000 millones de soles en los últimos años. Por ende, reactivar la exploración y reponer las reservas es una medida apremiante no solo para blindar el suministro eléctrico, sino para aliviar el actual estrés de las finanzas públicas.

  1. Perspectivas sobre inversión, eficiencia e industrialización

Para consolidar la seguridad energética e impulsar el crecimiento productivo del país, los panelistas delinearon acciones concretas enfocadas en la coherencia institucional, la visión de largo plazo y el destrabe regulatorio:

  1. Alineación institucional y normativa: Establecer una política de Estado única y clara que guíe armónicamente a todas las instituciones (por ejemplo, el Ministerio de Energía y Minas, el Ministerio del Ambiente y el Ministerio de Cultura) para evitar bloqueos burocráticos y viabilizar los proyectos hidrocarburíferos.
  2. Incentivos a la inversión y competitividad: Implementar un régimen de incentivos para grandes inversiones, tomando como referencia modelos exitosos de la región, y reducir las regalías para recuperar la competitividad necesaria frente a otros mercados.
  3. Impulso agresivo a la exploración y producción: Priorizar la exploración de hidrocarburos como medida urgente para reponer e incrementar las reservas nacionales. Además, extender los plazos de los contratos de licencia petrolera hasta su límite económico y agilizar la negociación de nuevos acuerdos para evitar el estancamiento de las inversiones.
  4. Planificación estratégica de la matriz energética: Diseñar la infraestructura logística basándose en una visión a largo plazo sobre el tipo de matriz que requiere el país, acelerando el aprovechamiento inmediato de los recursos bajo la premisa de evitar la inacción operativa.
  5. Industrialización y descentralización del gas: Emplear el gas natural como materia prima para desarrollar la industria petroquímica orientada a la producción de fertilizantes (amoníaco, urea y nitrato de amonio), y promover la construcción de plantas de gas natural licuado (GNL) para descentralizar su distribución en el norte y otras regiones.
  6. Flexibilidad del mercado y apoyo social: Eliminar proyectos regulatorios que resten flexibilidad a las empresas distribuidoras para firmar contratos bilaterales de energía. Paralelamente, implementar políticas inteligentes que optimicen el uso del Fondo de Inclusión Social Energético (FISE) para beneficiar a los ciudadanos y fomentar el reemplazo del diésel en el sector transporte.

Finalmente, el Dr. Vásquez reflexionó sobre la posición del Perú frente a la comunidad internacional, comparando al país con potencias energéticas que exhiben con orgullo su capacidad hidrocarburífera para impulsar su economía tales como los Estados Unidos, Noruega, Catar y Australia.

Para emular este éxito, el Dr. Vásquez concluyó que el Estado debe dejar de ver el gas natural únicamente como una fuente de ingresos fiscales e integrarlo como una herramienta para el desarrollo industrial. Para ello, es urgente que las autoridades establezcan un «norte o rumbo energético» claro. De esta manera, apalancando el abastecimiento interno, promoviendo industrias como la petroquímica y fomentando la exportación, el país tendrá la capacidad de transformar sus recursos en un motor definitivo de crecimiento y descentralización económica para beneficio de todos los peruanos.

 

 

Lima, 22 de junio de 2026.

 

Dirección de Investigación

 

Escuela de Posgrado GĚRENS.

 

Para más detalle del panel ver el siguiente enlace:

 

 

De acuerdo con el análisis del Dr. Vásquez, el abastecimiento y la seguridad energética del país constituyen desafíos macroeconómicos de largo plazo que actualmente se ven frenados por las barreras burocráticas y los altos costos regulatorios. Para superar esta pérdida de competitividad e impulsar el desarrollo, resulta imperativo establecer un rumbo estratégico enfocado en la «adición energética». En este modelo, el gas natural debe funcionar como ancla de confiabilidad, operando en estricta sinergia con las fuentes renovables. Asimismo, subrayó la urgencia de planificar y ejecutar infraestructura logística descentralizada que permita reducir costos operativos, fomentar la industrialización de las regiones y asegurar la estabilidad fiscal del Estado. Elaboración: Dirección de Investigación, Escuela de Postgrado GĚRENS con asistencia de Google IA Nano Banana.