En el complejo escenario de la geopolítica contemporánea y del desarrollo económico, la energía se ha consolidado como uno de los activos estratégicos más relevantes. En este contexto, el Perú cuenta con una ventaja competitiva de alto valor que, con frecuencia, no es plenamente reconocida por la opinión pública: el gas natural. En este contexto, el 24 de febrero de 2026, el Instituto Peruano de Economía (IPE) publicó el podcast ¿Gas natural: la ventaja competitiva del Perú | Repensando el Perú? En dicho espacio se recogieron las declaraciones y opiniones técnicas del Dr. Arturo Vásquez Cordano, Profesor Principal y Director de Investigación de la Escuela de Postgrado GĚRENS, así como exviceministro de Energía. Participaron también en el podcast Tomas Delgado, Gerente General de Transportadora de Gas del Perú (TGP), y Diego Macera, Director del IPE como moderador del panel de debate.
Durante su intervención, el Dr. Vásquez analizó la relevancia estratégica del recurso gasífero para el país, destacando que este no solo cumple un rol clave como mecanismo de protección frente a choques externos y volatilidad de precios internacionales, sino que también constituye un pilar fundamental para avanzar hacia una transición energética ordenada, segura y competitiva, compatible con los objetivos de crecimiento económico y sostenibilidad del Perú. A continuación, se analizan los principales puntos planteados por el Dr. Vásquez.
- El «seguro» energético que protege el bolsillo peruano
Para dimensionar adecuadamente el impacto económico del gas natural en el sistema energético, resulta ilustrativo analizar su efecto directo sobre el recibo de electricidad. Al respecto, el Dr. Vásquez señaló que la disponibilidad de este recurso ha permitido mantener bajos los costos de la generación eléctrica en el país y, en consecuencia, tarifas más competitivas para el usuario final. En ausencia del gas natural, el país se vería obligado a recurrir a combustibles fósiles significativamente más costosos, como el diésel, lo que se traduciría en incrementos tarifarios estimados entre el 30% y el 40%.
Esta ventaja comparativa resulta evidente al observar la experiencia de Chile, donde el costo de generación de electricidad para el consumidor final es aproximadamente el doble del registrado en el Perú, reflejando una matriz energética con menores niveles de acceso a gas natural y mayores costos marginales de generación.
Desde una perspectiva histórica, el Dr. Vásquez recordó que la matriz eléctrica peruana estuvo caracterizada, durante décadas, por una alta dependencia de la generación hidroeléctrica (alrededor del 90%) y un componente marginal de generación térmica a diésel (10%). No obstante, la puesta en marcha del proyecto Camisea marcó un punto de inflexión estructural, reconfigurando el portafolio de fuentes de generación eléctrica. En la actualidad, más del 40% de la electricidad se produce a partir de gas natural, mientras que la generación hidroeléctrica representa aproximadamente el 50% y el 10% otras fuentes energéticas.
De esta forma, el gas natural cumple un rol estratégico como mecanismo de respaldo del sistema eléctrico, al garantizar un suministro energético eficiente, competitivo y confiable. Su importancia se vuelve aún más evidente durante episodios de estrés hidrológico asociados a fenómenos climáticos como El Niño o La Niña, periodos en los que la participación del gas natural en la generación termoeléctrica ha alcanzado niveles récord cercanos al 57% en las épocas de estiaje, consolidándose como un factor clave de estabilidad para la seguridad energética del país.
- La falacia del desabastecimiento y la urgencia de competir internacionalmente
A pesar de la relevancia estratégica y la disponibilidad de recursos gasíferos dentro del país, persiste en el debate público la percepción de que el gas natural en el Perú se encuentra próximo a agotarse. Esta premisa constituye, en palabras del Dr. Vásquez, una falacia conceptual, en tanto las reservas no deben entenderse como una variable fija, sino como una variable dinámica que se incrementa en función de las actividades de exploración y de las adiciones efectivamente comprobadas de reservas comerciables.
De acuerdo con estimaciones prospectivas del Ministerio de Energía y Minas, la zona de Camisea y las zonas adyacentes en la región de Madre de Dios podrían albergar hasta cuatro veces el volumen de las reservas certificadas a la fecha (que suman actualmente 10 TCF), lo que evidencia un potencial significativo aún no desarrollado. No obstante, convertir este potencial geológico en reservas comercialmente explotables exige, de manera ineludible, la atracción de inversión privada de alto riesgo.
Sobre este particular, el Dr. Vásquez advirtió que el Perú enfrenta un serio problema de competitividad fiscal en el segmento de exploración y producción de gas natural. Mientras que en el país las regalías gasíferas superan el 30% del valor de venta, economías competidoras como Argentina aplican una regalía base de alrededor del 13% para desarrollos de gran escala en yacimientos de gas natural como Vaca Muerta, mientras que Guyana inicia con esquemas altamente atractivos, con regalías cercanas al 5%. Como resultado, estos países registran un marcado auge de inversión en exploración de alto riesgo, mientras que el Perú presenta actualmente niveles nulos de inversión exploratoria nueva y carece de trabajos geofísicos recientes, como campañas sísmicas.
Asimismo, el análisis subraya la importancia de evitar los errores de política energética observados en otros países de la región. A modo de advertencia, el Dr. Vásquez mencionó el caso de Bolivia, donde la ausencia de incentivos a la inversión privada y la pretensión de que el Estado asumiera actividades de elevada complejidad técnica, condujeron a una drástica reducción de reservas. De manera similar, Colombia enfrenta hoy la necesidad de importar gas natural como consecuencia de no haber impulsado oportunamente la exploración.
En conjunto, estos antecedentes refuerzan la necesidad de replantear el marco fiscal y regulatorio del gas natural en el Perú, con el objetivo de recuperar la competitividad internacional del sector gasífero, atraer inversiones de riesgo y asegurar la sostenibilidad de este recurso estratégico en el largo plazo.
- Transición Energética: La necesidad de un modelo «a la peruana»
El Dr. Vásquez destacó que, si bien la transición hacia fuentes de energía renovable es una tendencia global irreversible, dicho proceso debe abordarse con criterios de realismo técnico y pragmatismo económico. En particular, advirtió que la intermitencia propia de tecnologías como la solar y la eólica asociada a las variaciones climáticas puede generar episodios de inestabilidad en el sistema eléctrico. De no ser gestionada adecuadamente mediante un marco regulatorio coherente, esta situación podría obligar al despacho de centrales a diésel de alto costo, trasladando dichos sobrecostos a las tarifas que deben pagar los usuarios finales.
En ese sentido, subrayó que la incorporación de energías renovables debe realizarse de manera integrada, acompañada de un respaldo térmico eficiente basado en gas natural, así como de servicios complementarios esenciales para la operación del sistema tales como el aporte de inercia, el control de frecuencia, la regulación de la energía reactiva y el control del voltaje, y la respuesta rápida ante variaciones de la demanda y la oferta eléctrica, entre otros servicios.
Para viabilizar este enfoque, el Dr. Vásquez enfatizó la necesidad de que la regulación energética nacional se “peruanice”, es decir, que responda a las condiciones estructurales, técnicas y económicas propias del sistema eléctrico peruano. Ello implica diseñar esquemas de licitación de energía (por ejemplo, para el mercado regulado) que ofrezcan un suministro energético en paquetes integrales de potencia y energía, garantizando el abastecimiento continuo y confiable de la demanda las 24 horas del día. Fragmentar el suministro por bloques horarios de solo energía, como plantea la propuesta de Reglamento de la Ley No 32249 que prepublicado el MINEM, resulta tan ineficiente y costoso como “adquirir pasajes aéreos por tramos individuales en lugar de un boleto de ida y vuelta”. Por ello, un esquema por bloques horarios presenta el riesgo de incrementar las tarifas que pagan los usuarios regulados (clientes residenciales, comercios y pequeñas empresas y medianas empresas) a nivel nacional.
- El futuro: Infraestructura y exportación
Finalmente, el Dr. Vásquez subrayó que el desarrollo sostenible del mercado gasífero peruano exige superar enfoques ideológicos y adoptar una visión económica y estratégica de largo plazo. En este sentido, sostuvo que un modelo exitoso debe incorporar decididamente la exportación de gas natural, siguiendo la experiencia de países con industrias consolidadas de hidrocarburos como Noruega y Australia, así como el caso reciente de Argentina, que actualmente exporta gas a Brasil utilizando infraestructura de transporte existente en Bolivia. La generación de nueva demanda, a través del desarrollo petroquímico y de mercados de exportación, permite otorgar valor económico a las reservas y crear los incentivos necesarios para atraer inversión privada en exploración y producción.
Por otro lado, el proceso de masificación del gas natural en el interior del país requiere la implementación de un plan vinculante y de largo plazo para el desarrollo de infraestructura de regasificación, transporte y distribución de gas natural, análogo al esquema exitosamente aplicado en el sector eléctrico a través de la Ley No 28832 para la transmisión eléctrica que planifica el COES. Si bien los sistemas de gasoductos virtuales basados en transporte por camiones han cumplido un rol transitorio como mecanismo de acceso inicial, presentan limitaciones estructurales para una expansión sostenida y eficiente del servicio de gas natural.
En ese contexto, el principal desafío para el próximo gobierno será establecer un marco normativo que permita financiar el despliegue de redes físicas mediante mecanismos de compensación interna, con el objetivo de garantizar una tarifa única, equitativa y sostenible para los usuarios a nivel nacional. El Dr. Vásquez explicó que existen marcos normativos vigentes, como las leyes 29852 y 29970 (sobre inclusión y seguridad energética), los cuales ya establecen mecanismos de financiamiento para un futuro plan de infraestructura de gas natural vinculado basado en un esquema de promoción de inversión en asociaciones público-privadas (APPs).
En esa línea, el período gubernamental 2026‑2031 representa una ventana decisiva para transformar el gas natural de una ventaja latente en un verdadero motor estructural del desarrollo nacional. Ello exige que el próximo gobierno abandone la lógica de políticas fragmentadas y de corto plazo, y asuma una estrategia energética integral, donde la planificación de la infraestructura gasífera, la seguridad del suministro eléctrico y la competitividad económica se encuentren alineadas bajo una misma visión de país. No se trata únicamente de expandir redes, sino de construir certidumbre regulatoria, restaurar la competitividad fiscal del sector y establecer señales claras que permitan movilizar inversión privada de riesgo, condición indispensable para ampliar reservas, sostener la producción y proteger al consumidor frente a shocks externos.
De no hacerlo, el Dr. Vásquez advierte que el Perú corre el riesgo de dilapidar una de las pocas ventajas comparativas genuinas con las que cuenta nuestro país en un entorno internacional cada vez más volátil y competitivo. Por el contrario, si el próximo gobierno es capaz de consolidar un modelo gasífero “a la peruana”, pragmático, tecnológicamente realista y orientado al largo plazo, el gas natural puede convertirse en el eje articulador de una transición energética ordenada, en un ancla de estabilidad para las tarifas eléctricas y en una palanca para la industrialización, la exportación y el cierre de brechas territoriales. El desafío está planteado: aprovechar el gas natural no es una opción ideológica, sino una decisión estratégica impostergable para el desarrollo económico y energético del Perú en la próxima década.
Lima, 13 de abril de 2026
Dirección de Investigación
Escuela de Posgrado GĚRENS
Para más detalle del podcast donde se recogen las declaraciones del Dr. Arturo Vásquez, puede consultarse el siguiente enlace:
- Instituto Peruano de Economía. (2026). Gas natural: la ventaja competitiva del Perú. Podcast Repensando el Perú. Recuperado de (consultado el 25 de febrero de 2026): https://www.youtube.com/watch?v=ROT24tyCGwQ.
El Dr. Arturo Vásquez, Director de Investigación de GERENS EPG, participó en el podcast del Instituto Peruano de Economía junto con Tomas Delgado (a la derecha), Gerente General de TGP. Moderado el panel Diego Maceda, Director del IPE.
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