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El gas natural en la Región Cusco: la oportunidad de convertir energía en desarrollo regional

Uno de los principales desafíos para el desarrollo del sector energía del Perú es la expansión del sistema de infraestructura energética a nivel regional, con el objetivo de aprovechar los recursos disponibles para conectarlos con las actividades productivas locales e impulsar un crecimiento más equilibrado a lo largo del territorio nacional. En este contexto, el 03 de noviembre de 2025, el Dr. Arturo Vásquez Cordano, exviceministro de Energía y Minas, Director de Investigación y Profesor Principal de la Escuela de Postgrado GĚRENS, participó como expositor en el programa de capacitación “Energía, Gas y Desarrollo Regional”, organizado por la Sociedad Peruana de Hidrocarburos (SPH) y en colaboración con la Cámara de Comercio del Cusco. Durante su intervención, el Dr. Vásquez presentó el resultados de sus investigaciones académicas sobre el impacto de la industria del gas natural en la economía peruana, así como las oportunidades y desafíos asociados al aprovechamiento del gas natural como instrumento para fortalecer la competitividad, promover la industrialización y contribuir al desarrollo territorial de la región sur del país. A continuación, se sintetizan los principales argumentos y conclusiones expuestos durante su intervención.

Para el Dr. Vásquez, el desarrollo del gas natural constituye una de las principales oportunidades para fortalecer la seguridad energética, la competitividad y el desarrollo territorial del Perú, y la región Cusco ocupa una posición estratégica dentro de este desafío. La región alberga los recursos de Camisea, que durante más de dos décadas han contribuido decisivamente a transformar la matriz energética nacional. Sin embargo, persiste una paradoja: mientras el Cusco abastece de gas a buena parte del país, una proporción importante de su población y de sus actividades productivas todavía no se beneficia plenamente de este recurso. Superar esta brecha debe convertirse en una prioridad de la política energética peruana.

De acuerdo con la exposición del Dr. Vásquez, la experiencia de Camisea ha demostrado el profundo impacto económico que puede generar el gas natural cuando existe infraestructura que permite conectar este combustible con los mercados. Su desarrollo contribuyó a sustituir combustibles líquidos más costosos, reducir los costos de generación eléctrica, impulsar industrias intensivas en energía, desarrollar el gas natural vehicular y fortalecer la seguridad del abastecimiento energético. Además, el gas natural continúa siendo uno de los pilares del sistema eléctrico peruano, particularmente durante los períodos de menor disponibilidad hidroeléctrica, demostrando que su importancia trasciende largamente el ámbito de la industria de hidrocarburos y se extiende al conjunto de la economía.

Esta característica adquiere todavía mayor relevancia frente al proceso de transición energética. Según las cifras mostradas en la exposición, el Dr. Vásquez puntualizó que la creciente incorporación de energías renovables variables, principalmente las fuentes solar y eólica, requiere tecnologías capaces de proporcionar potencia firme, flexibilidad y respaldo cuando las condiciones climáticas reducen su producción. En este contexto, el gas natural puede desempeñar un papel complementario fundamental. Por ello, la transición energética peruana no debería concebirse como un proceso realizado contra el gas natural, sino como una transformación en la que este recurso contribuya a compatibilizar sostenibilidad ambiental, seguridad energética, competitividad económica y acceso universal a la energía.

Para la región Cusco, el desafío consistirá entonces en convertir su condición de región productora en una ventaja competitiva territorial. La extracción de petróleo, gas y minerales representa una proporción muy importante de su actividad económica, pero ello no ha significado todavía una transformación equivalente de su estructura productiva. La masificación del gas natural debe entenderse, por tanto, más allá de la conexión residencial: debe impulsar simultáneamente la demanda industrial, comercial, vehicular y productiva. El acceso a esta energía competitiva puede reducir costos para empresas, hoteles, restaurantes, hospitales, agroindustrias y actividades de transporte, creando condiciones favorables para nuevas inversiones y generación de empleo.

Para alcanzar este objetivo, resulta indispensable abandonar una visión fragmentada de los proyectos gasíferos. Gasoductos, plantas de licuefacción, sistemas de GNC y GNL, city gates y redes de distribución deben concebirse como componentes de un sistema integrado de infraestructura energética. El criterio central debe ser la neutralidad tecnológica: utilizar ductos convencionales donde la densidad de demanda los justifique y soluciones de transporte virtual donde permitan anticipar la masificación y desarrollar mercados. De esta manera, la infraestructura puede crecer progresivamente junto con la demanda y reducir el riesgo de construir activos que posteriormente resulten subutilizados.

La masificación del gas natural, señaló el Dr. Vásquez, también posee una importante dimensión de equidad energética y descentralización, pero debe apoyarse en fundamentos económicos robustos. No resulta razonable que los beneficios de un recurso producido en el territorio nacional se concentren principalmente en las regiones que tuvieron acceso temprano a la infraestructura. Al mismo tiempo, expandir el servicio exige inversiones intensivas en capital y de larga maduración. Por ello, la seguridad jurídica, la predictibilidad regulatoria y la estabilidad institucional son fundamentales para reducir el riesgo y el costo de capital. Cuando se requieran mecanismos de apoyo público, estos deben ser transparentes, focalizados y compatibles con la sostenibilidad económica de las inversiones.

En sus conclusiones, el Dr. Vásquez explicó que la visión de largo plazo debería ser transformar a la región Cusco en un verdadero hub energético del sur peruano, capaz de articular sus recursos gasíferos con el desarrollo del Cusco y de otras regiones de la macro región sur. El objetivo final no es simplemente consumir más gas, sino emplearlo estratégicamente para atraer inversiones, promover industrialización, elevar la productividad, generar empleo y reducir las desigualdades territoriales. El Cusco ya proporcionó al Perú una parte fundamental de la energía que sostuvo su crecimiento durante las últimas dos décadas; el siguiente paso debe ser lograr que esa misma riqueza energética contribuya decisivamente a transformar la economía y mejorar el bienestar de la propia región.

En ese sentido, el programa de capacitación para autoridades de la región Cusco, “Energía, Gas y Desarrollo Regional” permitió reafirmar la importancia de fortalecer las capacidades técnicas y promover un diálogo informado entre los actores públicos y privados. Ambos elementos resultan esenciales para construir una estrategia de desarrollo energético de largo plazo que permita al Cusco pasar de ser principalmente un territorio productor de recursos a convertirse en un actor protagónico de la competitividad, la inclusión y la transición energética del Perú.

Lima, 19 de agosto de 2026

Dirección de Investigación

Escuela de Postgrado GĚRENS

Para mayor detalle de la participación del Dr. Arturo Vásquez, puede revisarse el siguiente enlace:

El Dr. Arturo Vásquez, Director de Investigación de la Escuela de Postgrado GĚRENS, expuso ante los integrantes de la Cámara de Comercio, Industria, Servicios, Turismo y de la Producción del Cusco y autoridades regionales y locales el resultado de sus investigaciones sobre el impacto económico del desarrollo del gas natural en el Perú, y en particular en la región Cusco. Fuente: SPH.

La figura ilustra como el gas natural puede convertirse en un motor de transformación y desarrollo para la región Cusco. La infografía sintetiza el papel estratégico del gas natural de Camisea como fuente de seguridad energética, competitividad, transición energética, acceso equitativo y desarrollo económico. Asimismo, ilustra cómo una adecuada infraestructura y masificación del gas puede generar beneficios en los hogares, el transporte, la industria, la generación eléctrica, la agroindustria y el turismo, contribuyendo a transformar al Cusco de una región productora de gas en un protagonista del desarrollo energético y productivo del sur del Perú. Elaboración: Dr. Arturo Vásquez, Dirección de Investigación, EPG GĚRENS, con asistencia de DALL-E.