{"id":9962,"date":"2026-10-27T04:34:43","date_gmt":"2026-10-27T04:34:43","guid":{"rendered":"https:\/\/gerens.pe\/blog\/?p=9962"},"modified":"2026-10-27T04:43:59","modified_gmt":"2026-10-27T04:43:59","slug":"9962-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/gerens.pe\/blog\/9962-2\/","title":{"rendered":"El D\u00eda D, El Ni\u00f1o y el peligro de asumir que la historia se repite"},"content":{"rendered":"<table>\n<tbody>\n<tr>\n<td width=\"779\">\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Presentaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>La Escuela de Postgrado G\u011aRENS presenta el art\u00edculo \u201cEl D\u00eda D, El Ni\u00f1o y el peligro de asumir que la historia se repite\u201d, elaborado por el Dr. Vinio Floris, Profesor de G\u011aRENS y Director del CEGAMA de nuestra instituci\u00f3n. Es motivo de gran satisfacci\u00f3n y profundo orgullo destacar que el Dr. Floris ha sido designado recientemente como Senior Fellow en la Universidad de Harvard, un reconocimiento extraordinario a su trayectoria.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>El art\u00edculo del Dr. Floris presenta una profunda reflexi\u00f3n sobre las posibles consecuencias del fen\u00f3meno de El Ni\u00f1o 2026-2027, con especial atenci\u00f3n en los impactos para el Per\u00fa y Ecuador. Tomando como analog\u00eda las trascendentales decisiones meteorol\u00f3gicas previas al D\u00eda D en 1944, el autor analiza el peligro de asumir que los nuevos eventos clim\u00e1ticos reproducir\u00e1n exactamente los patrones o da\u00f1os del pasado, dadas las cambiantes condiciones clim\u00e1ticas, infraestructura y vulnerabilidad poblacional. Asimismo, el texto desarrolla la necesidad de fundamentar la gesti\u00f3n de riesgos y las estimaciones econ\u00f3micas en una rigurosa evaluaci\u00f3n cient\u00edfica que integre la meteorolog\u00eda, la climatolog\u00eda, la hidrolog\u00eda y la hidr\u00e1ulica. Finalmente, el documento plantea una serie de reflexiones orientadas a mejorar la preparaci\u00f3n, la planificaci\u00f3n territorial y la adaptaci\u00f3n ante futuras emergencias. Los invitamos a leer este interesante art\u00edculo. <\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>El D\u00eda D, El Ni\u00f1o y el peligro de asumir que la historia se repite<\/strong><\/h4>\n<h6 style=\"text-align: center;\"><strong>Vinio Floris, PhD, PE, CSP, BCEE<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a><\/strong><\/h6>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la pel\u00edcula <em>Pressure<\/em>, el jefe meteorol\u00f3gico brit\u00e1nico, el capit\u00e1n de grupo James Stagg, se enfrenta a su hom\u00f3logo estadounidense, el teniente coronel Irving P. Krick. En el centro de sus discrepancias se encuentra una pregunta fundamental: <em>\u00bfpodemos confiar en los patrones del pasado para predecir lo que suceder\u00e1 en el futuro?<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La pel\u00edcula dramatiza las extraordinarias decisiones meteorol\u00f3gicas que precedieron al D\u00eda D (batalla de Normand\u00eda), el 6 de junio de 1944, cuando el \u00e9xito de la mayor invasi\u00f3n anfibia de la historia dependi\u00f3, en parte, de identificar una estrecha ventana de condiciones meteorol\u00f3gicas favorables. Los mandos aliados tuvieron que tomar una decisi\u00f3n trascendental en condiciones de incertidumbre, sopesando pron\u00f3sticos contrapuestos cuyas consecuencias humanas y estrat\u00e9gicas pod\u00edan ser enormes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una lecci\u00f3n destaca por encima de las dem\u00e1s: el pasado proporciona evidencia valiosa, pero <u>no garantiza<\/u> el futuro. Las analog\u00edas hist\u00f3ricas pueden orientar los pron\u00f3sticos, pero pierden confiabilidad cuando cambian las condiciones que les dieron origen. La experiencia del D\u00eda D demuestra por qu\u00e9 la evidencia cient\u00edfica, el juicio profesional y una evaluaci\u00f3n rigurosa de la incertidumbre deben orientar las decisiones, especialmente cuando lo que est\u00e1 en juego es de gran magnitud.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta excelente pel\u00edcula merece ser vista por cient\u00edficos, ingenieros, responsables de pol\u00edticas p\u00fablicas y l\u00edderes encargados de gestionar riesgos catastr\u00f3ficos. Tambi\u00e9n me motiv\u00f3 a reflexionar sobre las posibles consecuencias del fen\u00f3meno El Ni\u00f1o de 2026-2027, particularmente para el Per\u00fa y Ecuador, ante la preocupaci\u00f3n por un evento potencialmente intenso en el Pac\u00edfico. El desaf\u00edo no consiste \u00fanicamente en anticipar el fen\u00f3meno clim\u00e1tico, sino en comprender c\u00f3mo sus efectos pueden traducirse en amenazas f\u00edsicas, p\u00e9rdidas econ\u00f3micas y sufrimiento humano.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li><strong>La historia de El Ni\u00f1o no necesariamente predice su futuro<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los cient\u00edficos han estudiado durante d\u00e9cadas el fen\u00f3meno El Ni\u00f1o Oscilaci\u00f3n Sur (ENSO), acumulando conocimientos valiosos a partir de las observaciones de eventos anteriores. Sin embargo, asumir que un nuevo evento reproducir\u00e1 las caracter\u00edsticas o consecuencias de uno hist\u00f3rico puede conducir a conclusiones equivocadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cada episodio de El Ni\u00f1o difiere en su evoluci\u00f3n, duraci\u00f3n, distribuci\u00f3n geogr\u00e1fica del calentamiento oce\u00e1nico, respuesta atmosf\u00e9rica e impactos regionales. Incluso eventos de magnitud comparable pueden producir patrones de precipitaci\u00f3n y consecuencias muy diferentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cambio clim\u00e1tico a\u00f1ade otra capa de complejidad. Est\u00e1 modificando las condiciones de fondo de la atm\u00f3sfera y los oc\u00e9anos, incluidas sus temperaturas y la capacidad de la atm\u00f3sfera para retener humedad. Estos cambios pueden influir en las consecuencias de las lluvias extremas y las olas de calor, aunque todav\u00eda no existe evidencia suficiente para concluir que el cambio clim\u00e1tico est\u00e9 aumentando la frecuencia o intensidad de los propios eventos de El Ni\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las comparaciones hist\u00f3ricas siguen siendo esenciales, pero deben considerar estas condiciones cambiantes. Una evaluaci\u00f3n rigurosa debe analizar no solo si un nuevo evento se parece a los de 1982-1983, 1997-1998 o 2017, sino tambi\u00e9n d\u00f3nde se est\u00e1 calentando el oc\u00e9ano, c\u00f3mo responde la atm\u00f3sfera y en qu\u00e9 se diferencian las condiciones ambientales y socioecon\u00f3micas actuales de las del pasado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La pregunta fundamental no es si la historia se repetir\u00e1, sino qu\u00e9 aspectos de los eventos anteriores siguen siendo relevantes bajo las condiciones actuales.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"2\">\n<li><strong>La temperatura superficial del mar no cuenta toda la historia<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las proyecciones de graves consecuencias econ\u00f3micas merecen un an\u00e1lisis cuidadoso cuando no est\u00e1n respaldadas por estudios meteorol\u00f3gicos, climatol\u00f3gicos e hidrol\u00f3gicos suficientemente detallados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La temperatura superficial del mar es un indicador fundamental de El Ni\u00f1o y resulta especialmente importante para comprender los ecosistemas marinos, la pesca y las actividades econ\u00f3micas que dependen del oc\u00e9ano. Sin embargo, las anomal\u00edas de temperatura oce\u00e1nica, por s\u00ed solas, no permiten determinar cu\u00e1nta lluvia recibir\u00e1 una cuenca espec\u00edfica ni si una comunidad sufrir\u00e1 inundaciones destructivas. La evaluaci\u00f3n de estos riesgos requiere una secuencia de an\u00e1lisis cient\u00edficos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En primer lugar, las observaciones oce\u00e1nicas y atmosf\u00e9ricas, junto con los modelos clim\u00e1ticos, permiten caracterizar la evoluci\u00f3n del fen\u00f3meno y su posible influencia regional. En segundo lugar, los pron\u00f3sticos meteorol\u00f3gicos estiman la ubicaci\u00f3n, el momento, la duraci\u00f3n y la intensidad probables de las precipitaciones. En tercer lugar, los modelos hidrol\u00f3gicos permiten traducir la lluvia en escorrent\u00eda potencial, caudales fluviales y condiciones de inundaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este tercer paso es particularmente importante. La relaci\u00f3n entre precipitaci\u00f3n y escorrent\u00eda depende de la humedad previa del suelo, su capacidad de infiltraci\u00f3n, la topograf\u00eda, las caracter\u00edsticas y dimensiones de la cuenca, la vegetaci\u00f3n, el uso del suelo y las condiciones del drenaje. En las zonas urbanas, las superficies impermeables y los sistemas de drenaje insuficientes pueden acelerar la escorrent\u00eda y aumentar los caudales m\u00e1ximos. En terrenos escarpados o inestables, las lluvias intensas pueden desencadenar inundaciones repentinas, flujos de detritos y deslizamientos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por ello, una misma cantidad de lluvia puede producir consecuencias muy diferentes en distintas cuencas, e incluso en una misma cuenca bajo diferentes condiciones antecedentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una evaluaci\u00f3n confiable del riesgo de inundaci\u00f3n debe integrar la intensidad y duraci\u00f3n de la lluvia, su distribuci\u00f3n espacial, la respuesta de la cuenca, la hidr\u00e1ulica fluvial, la exposici\u00f3n de las llanuras aluviales (\u201cfloodplain\u201d en ingl\u00e9s) y el desempe\u00f1o de los sistemas de drenaje y de las obras de protecci\u00f3n. Cuando corresponda, tambi\u00e9n debe considerar el transporte de sedimentos, deslizamientos, las obstrucciones de los cauces y la posibilidad de fallas de infraestructura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En otras palabras, las condiciones oce\u00e1nicas ayudan a caracterizar el fen\u00f3meno clim\u00e1tico; la meteorolog\u00eda permite estimar la amenaza atmosf\u00e9rica; y la hidrolog\u00eda y la hidr\u00e1ulica ayudan a determinar c\u00f3mo esa amenaza se traduce en inundaciones y otros impactos f\u00edsicos. La exposici\u00f3n, la vulnerabilidad y la resiliencia de la infraestructura determinan, a su vez, las consecuencias para las personas, las comunidades y la econom\u00eda. Ning\u00fan indicador aislado puede sustituir esta cadena de an\u00e1lisis.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"3\">\n<li><strong>El Per\u00fa de hoy no es el Per\u00fa de los grandes eventos de El Ni\u00f1o del pasado<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde los grandes episodios de El Ni\u00f1o de d\u00e9cadas anteriores, las actividades humanas han transformado profundamente los paisajes, las ciudades y la infraestructura del Per\u00fa. La expansi\u00f3n urbana, la deforestaci\u00f3n en determinadas zonas, los cambios en el uso del suelo y la construcci\u00f3n en \u00e1reas inundables han modificado la exposici\u00f3n a los peligros naturales. El crecimiento de la poblaci\u00f3n y la expansi\u00f3n de la actividad econ\u00f3mica tambi\u00e9n han incrementado el valor de los bienes potencialmente expuestos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La planificaci\u00f3n territorial inadecuada, la d\u00e9bil aplicaci\u00f3n de las normas de uso del suelo, el mantenimiento deficiente de los sistemas de drenaje y la infraestructura dise\u00f1ada sin considerar suficientemente los eventos extremos pueden agravar las consecuencias de las lluvias intensas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La construcci\u00f3n en cauces y llanuras aluviales son especialmente problem\u00e1ticas. Tambi\u00e9n lo son las alcantarillas con capacidad insuficiente, los canales de drenaje obstruidos por sedimentos o residuos y las carreteras u otras estructuras que desv\u00edan el agua hacia asentamientos vulnerables. En cuencas escarpadas, la interacci\u00f3n entre las precipitaciones intensas y las laderas inestables puede generar peligros adicionales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas condiciones son importantes porque el riesgo de desastre no depende \u00fanicamente de la amenaza natural. Tambi\u00e9n depende de las personas y los bienes expuestos, de su vulnerabilidad y de su capacidad para prepararse, responder y recuperarse.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una f\u00f3rmula que describe el riesgo es la siguiente:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Riesgo de desastre = amenaza \u00d7 exposici\u00f3n \u00d7 vulnerabilidad<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fuente: <a href=\"https:\/\/www.preventionweb.net\/understanding-disaster-risk\/component-risk\/disaster-risk\">United Nations Office for Disaster Risk reduction<\/a> (UNDRR)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta expresi\u00f3n es un marco conceptual y no una ecuaci\u00f3n num\u00e9rica universal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La distinci\u00f3n tiene importantes implicaciones para las pol\u00edticas p\u00fablicas. Incluso si el pr\u00f3ximo El Ni\u00f1o (catalogado como Super El Ni\u00f1o) produce lluvias comparables a las de un evento anterior, las p\u00e9rdidas podr\u00edan ser mayores si m\u00e1s personas e infraestructura ocupan zonas expuestas o si los sistemas de drenaje y protecci\u00f3n se han deteriorado. Por el contrario, una mejor planificaci\u00f3n territorial, sistemas de alerta temprana, mantenimiento adecuado y preparaci\u00f3n para emergencias pueden reducir las p\u00e9rdidas, aunque no sea posible impedir la amenaza natural.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La pregunta esencial no es simplemente si el pr\u00f3ximo El Ni\u00f1o ser\u00e1 m\u00e1s fuerte o m\u00e1s d\u00e9bil que los anteriores. Es si las comunidades, la infraestructura y las instituciones del Per\u00fa est\u00e1n preparadas para las condiciones que realmente podr\u00edan presentarse.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"4\">\n<li><strong>El Ni\u00f1o y El Ni\u00f1o Costero: fen\u00f3menos relacionados, pero con din\u00e1micas diferentes<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">La devastadora experiencia peruana de 2017 demuestra por qu\u00e9 es fundamental distinguir entre el fen\u00f3meno m\u00e1s amplio de El Ni\u00f1o-Oscilaci\u00f3n del Sur (ENSO) y el denominado El Ni\u00f1o Costero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Ni\u00f1o Costero es un evento clim\u00e1tico caracterizado por un calentamiento an\u00f3malo y sostenido de la temperatura superficial del mar en el extremo oriental del Pac\u00edfico tropical, particularmente frente a las costas del Per\u00fa y Ecuador. En el Per\u00fa, este fen\u00f3meno se monitorea mediante el \u00cdndice Costero El Ni\u00f1o (ICEN), que se basa en promedios m\u00f3viles trimestrales de las anomal\u00edas de temperatura superficial del mar en la regi\u00f3n Ni\u00f1o 1+2. Seg\u00fan la definici\u00f3n operativa empleada por la Comisi\u00f3n Multisectorial ENFEN del Per\u00fa, se identifica un evento cuando el \u00edndice indica condiciones c\u00e1lidas durante al menos tres meses consecutivos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A diferencia del fen\u00f3meno ENSO en su conjunto, que involucra cambios acoplados entre el oc\u00e9ano y la atm\u00f3sfera a lo largo del Pac\u00edfico tropical y puede influir en los patrones clim\u00e1ticos de distintas partes del mundo, El Ni\u00f1o Costero se caracteriza por un calentamiento concentrado en el extremo oriental del Pac\u00edfico. Sus efectos pueden ser particularmente severos en las \u00e1ridas costas del Per\u00fa y Ecuador, donde las aguas anormalmente c\u00e1lidas pueden favorecer la convecci\u00f3n atmosf\u00e9rica y las precipitaciones intensas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El desastre de marzo de 2017 en el Per\u00fa constituye un ejemplo contundente. El calentamiento costero se intensific\u00f3 r\u00e1pidamente en enero de ese a\u00f1o, mientras las condiciones en el Pac\u00edfico central permanec\u00edan, en t\u00e9rminos generales, neutrales. El calentamiento contribuy\u00f3 a activar una franja excepcionalmente intensa de convecci\u00f3n atmosf\u00e9rica cerca de la costa peruana, favoreciendo precipitaciones extraordinarias en el norte del pa\u00eds. El evento provoc\u00f3 extensas inundaciones, p\u00e9rdidas de vidas humanas y graves da\u00f1os en carreteras y otras infraestructuras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La evoluci\u00f3n del evento de 2017 tambi\u00e9n demuestra la importancia de las interacciones entre el oc\u00e9ano y la atm\u00f3sfera. Los cambios en los vientos costeros y ecuatoriales, la circulaci\u00f3n oce\u00e1nica y el desplazamiento de las aguas superficiales c\u00e1lidas contribuyeron al calentamiento an\u00f3malo. Sin embargo, las lluvias resultantes no fueron simplemente una consecuencia directa del aumento de la temperatura superficial del mar o de una mayor evaporaci\u00f3n. La circulaci\u00f3n atmosf\u00e9rica, el transporte de humedad y la organizaci\u00f3n de los sistemas convectivos tambi\u00e9n fueron determinantes para establecer d\u00f3nde y con qu\u00e9 intensidad llovi\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta distinci\u00f3n es importante. El Ni\u00f1o Costero y el fen\u00f3meno ENSO pueden presentarse simult\u00e1neamente, pero no necesariamente evolucionan de la misma manera ni producen impactos id\u00e9nticos. El evento de 2017 demostr\u00f3 que un intenso calentamiento costero y lluvias destructivas pueden desarrollarse incluso cuando el Pac\u00edfico central no presenta el patr\u00f3n convencional de El Ni\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por consiguiente, la magnitud del calentamiento en una regi\u00f3n del Pac\u00edfico no permite, por s\u00ed sola, determinar la precipitaci\u00f3n esperada ni la gravedad de las inundaciones en una localidad espec\u00edfica. Las evaluaciones deben examinar la distribuci\u00f3n geogr\u00e1fica y la evoluci\u00f3n de las temperaturas oce\u00e1nicas, la circulaci\u00f3n atmosf\u00e9rica, los pron\u00f3sticos de precipitaci\u00f3n y las condiciones de las cuencas locales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Confundir El Ni\u00f1o Costero con el fen\u00f3meno ENSO en su conjunto puede conducir a comparaciones hist\u00f3ricas enga\u00f1osas y evaluaciones inadecuadas del riesgo. Ambos requieren observaci\u00f3n y pron\u00f3sticos rigurosos, pero sus posibles consecuencias hidrol\u00f3gicas deben evaluarse mediante an\u00e1lisis meteorol\u00f3gicos, hidrol\u00f3gicos e hidr\u00e1ulicos apropiados para cada regi\u00f3n.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"5\">\n<li><strong>La ciencia y los cient\u00edficos deben estar primero<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un aspecto positivo de esta discusi\u00f3n es que el Per\u00fa, otros pa\u00edses sudamericanos y numerosas instituciones de Estados Unidos, Australia, Europa y otras naciones cuentan con meteor\u00f3logos, climat\u00f3logos e hidr\u00f3logos altamente calificados que trabajan para comprender estos fen\u00f3menos complejos y mejorar los pron\u00f3sticos. Su experiencia es indispensable y sus contribuciones merecen reconocimiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los economistas y especialistas en proyecciones econ\u00f3micas tambi\u00e9n desempe\u00f1an un papel fundamental al estimar las posibles p\u00e9rdidas, evaluar los efectos sobre la actividad econ\u00f3mica e identificar los recursos necesarios para la recuperaci\u00f3n y la adaptaci\u00f3n. Su trabajo es esencial, pero la confiabilidad de sus conclusiones depende, en parte, de la calidad de la informaci\u00f3n cient\u00edfica sobre los procesos f\u00edsicos que incorporan en sus an\u00e1lisis.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las p\u00e9rdidas econ\u00f3micas hist\u00f3ricas pueden proporcionar referencias \u00fatiles. Sin embargo, extrapolar las p\u00e9rdidas del pasado hacia el futuro sin considerar las condiciones clim\u00e1ticas actuales, las evaluaciones actualizadas de las amenazas, los cambios en la exposici\u00f3n y la vulnerabilidad de la infraestructura puede producir estimaciones enga\u00f1osas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los sistemas clim\u00e1ticos e hidrol\u00f3gicos son no lineales. La lluvia, la escorrent\u00eda y los da\u00f1os por inundaci\u00f3n no necesariamente aumentan en proporci\u00f3n directa. Un incremento relativamente peque\u00f1o de la intensidad de la precipitaci\u00f3n puede, bajo determinadas condiciones, superar la capacidad de un sistema de drenaje o provocar un r\u00e1pido aumento del caudal de un r\u00edo. Una vez superado un umbral cr\u00edtico, las consecuencias pueden intensificarse de manera desproporcionada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los da\u00f1os econ\u00f3micos tambi\u00e9n pueden ser no lineales. Una inundaci\u00f3n que bloquea una v\u00eda de transporte estrat\u00e9gica, interrumpe el suministro de electricidad o agua, o paralice una instalaci\u00f3n industrial cr\u00edtica puede generar p\u00e9rdidas muy superiores al valor de los bienes directamente da\u00f1ados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por estas razones, las evaluaciones econ\u00f3micas no deber\u00edan depender exclusivamente de promedios hist\u00f3ricos o extrapolaciones simples. Deben incorporar escenarios f\u00edsicamente plausibles, rangos de incertidumbre y, cuando corresponda, estimaciones probabil\u00edsticas de las amenazas y las p\u00e9rdidas. Los an\u00e1lisis de sensibilidad y las pruebas de estr\u00e9s (\u201cstress testing\u201d) permiten comprender c\u00f3mo cambian los resultados bajo diferentes supuestos de precipitaci\u00f3n, escorrent\u00eda, fallas de infraestructura y exposici\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Seamos claros: las decisiones s\u00f3lidas comienzan con las ciencias que explican los fen\u00f3menos y sus posibles consecuencias<\/strong>. La meteorolog\u00eda, la climatolog\u00eda, la hidrolog\u00eda y la ingenier\u00eda hidr\u00e1ulica deben proporcionar la base cient\u00edfica para las evaluaciones econ\u00f3micas, la planificaci\u00f3n de infraestructura, las pol\u00edticas p\u00fablicas y las decisiones de inversi\u00f3n. La econom\u00eda nos ayuda a comprender las consecuencias para la sociedad; las ciencias f\u00edsicas nos permiten caracterizar los procesos que las generan. El an\u00e1lisis de riesgos conecta ambas perspectivas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El objetivo no es restar importancia a las proyecciones econ\u00f3micas, sino fortalecerlas mediante la colaboraci\u00f3n interdisciplinaria, supuestos transparentes y an\u00e1lisis basados en evidencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Del pron\u00f3stico a estar preprados<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La lecci\u00f3n del D\u00eda D no es que los cient\u00edficos puedan predecir el futuro con certeza. Es que el an\u00e1lisis riguroso, la observaci\u00f3n continua y la comunicaci\u00f3n responsable de la incertidumbre pueden marcar la diferencia entre una decisi\u00f3n acertada y un error catastr\u00f3fico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para el Per\u00fa, Ecuador y otras regiones vulnerables, la preparaci\u00f3n debe integrar las perspectivas clim\u00e1ticas estacionales con pron\u00f3sticos meteorol\u00f3gicos actualizados, modelos hidrol\u00f3gicos e hidr\u00e1ulicos, mapas de riesgo de inundaci\u00f3n, evaluaciones de infraestructura, planificaci\u00f3n territorial y sistemas de respuesta ante emergencias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas actividades deben apoyarse en redes de observaci\u00f3n confiables, datos cient\u00edficos accesibles, coordinaci\u00f3n entre las instituciones responsables y una comunicaci\u00f3n clara con las comunidades. Los pron\u00f3sticos tambi\u00e9n deben traducirse en decisiones pr\u00e1cticas: d\u00f3nde limpiar los canales de drenaje, qu\u00e9 puentes y carreteras requieren inspecci\u00f3n, d\u00f3nde podr\u00edan ser necesarias evacuaciones preventivas y c\u00f3mo proteger los servicios esenciales y las poblaciones vulnerables.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dado que todo pron\u00f3stico contiene incertidumbre, la planificaci\u00f3n debe considerar varios escenarios plausibles en lugar de depender de una \u00fanica predicci\u00f3n. Los umbrales de alerta y decisi\u00f3n deben actualizarse a medida que se disponga de nueva informaci\u00f3n. Este enfoque permite que los gobiernos y los operadores de infraestructura act\u00faen oportunamente sin asumir que el peor escenario es inevitable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No podemos controlar El Ni\u00f1o. Pero s\u00ed podemos mejorar nuestra capacidad para anticipar sus consecuencias y reducir los riesgos creados por nuestras propias decisiones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfNos estamos preparando para El Ni\u00f1o que realmente podr\u00edamos enfrentar o para el que recordamos?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Senior Fellow, Harvard University. Profesor, G\u0114RENS escuela de Postgrado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Descargo de responsabilidad<\/strong>: Las opiniones expresadas son exclusivamente de Vinio Floris y no representan necesariamente las de las instituciones u organizaciones con las que est\u00e1 o ha estado vinculado. El autor es el \u00fanico responsable del contenido y las conclusiones de este art\u00edculo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Presentaci\u00f3n \u00a0 La Escuela de Postgrado G\u011aRENS presenta el art\u00edculo \u201cEl D\u00eda D, El Ni\u00f1o y el peligro de asumir que la&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":9963,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/gerens.pe\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9962"}],"collection":[{"href":"https:\/\/gerens.pe\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/gerens.pe\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/gerens.pe\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/gerens.pe\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9962"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/gerens.pe\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9962\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9965,"href":"https:\/\/gerens.pe\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9962\/revisions\/9965"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/gerens.pe\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/9963"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/gerens.pe\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9962"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/gerens.pe\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9962"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/gerens.pe\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9962"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}